¡Hasta la vuelta!

Mañana por la mañana, Montsita, Áureo, la tía Elena y yo nos vamos a

Volvemos el 14, ¡feliz semana! Saludos, Montse.

Mañana por la mañana, Montsita, Áureo, la tía Elena y yo nos vamos a

Volvemos el 14, ¡feliz semana! Saludos, Montse.
Lamentablemente, hay cosas que siempre están de plena actualidad, como la canción El Blues de lo que pasa en mi escalera de Sabina, del álbum Esta boca es mía escrito en el año 1994 (tiene ya 14 años y parece que está escrita ayer mismo). La canción tiene múltiples aplicaciones, cada cual que la aplique a lo que le parezca, yo tengo una aplicación clarísima y como a buen entendedor o entendedora pocas palabras bastan, simplemente os dejo la canción y la letra para vuestro disfrute.
EL BLUES DE LO QUE PASA EN MI ESCALERA
El más ‘capullo’ de mi clase -¡qué elemento!- llegó hasta el Parlamento
y a sus cuarenta y tantos años un escaño decora con su terno azul de diputado del gobierno.
Da fe de que ha triunfado su tripa que ha engordado desde el día
que un ujier le llamó “su señoría” y cambió a su mujer por una arpía de pechos operados.
Y sin dejar de ser el mismo bruto aquél que no sabía ni dibujar la ‘o’ con un canuto.
El superclase de mi clase -¡qué pardillo!- se pudre en el banquillo
y a sus cuarenta y cinco abriles, matarile, y a la cola del paro por no haber pasado por el aro.
Vencido, calvo y tieso se quedó en los huesos aquel día, que pilló a su mujer en plena orgía
con el miembro del miembro -¡qué ironía!- más tonto del Congreso.
Y sin dejar de ser el mismo sabio que para hacer poesía sólo tenía que mover los labios.
Y yo que no soy más listo ni tonto que cualquiera, a mis cuarenta y pocos tacos,
ya ves tú, igual sigo de flaco, igual de calavera, igual que antes de loco por cantar,
por cantar el blues de lo que pasa en mi escalera.
La más maciza de mi clase -¡qué cintura!- cotiza la hermosura y a sus cuarenta y pico otoños
hasta el moño del genio del marido huyó con otro menos aburrido.
Tanto ha prosperado que un Jaguar ha estrenado el mismo día
en que la divorció de la utopía un talón con seis ceros que le había firmado un diputado.
Y sin dejar de ser la seductora bruja que escondía bajo la falda una calculadora.
Y yo, pobre mortal, que no he gozado sus caderas, a mis cuarenta y pocos tacos,
ya ves tú, igual sigo de flaco, igual de calavera, igual que antes de loco por cantar,
por cantar el blues de lo que pasa en mi escalera.
Por lo demás ni más ni menos larga que cualquiera, a mis cuarenta y pocos tacos,
ya ves tú, igual sigo de flaco, igual de calavera, igual que antes de loco por cantar,
por cantar el blues de lo que pasa en mi escalera, por cantar, el twist de las verdades verdaderas.
Por cantar, el bolero que canta mi portera. Por cantar, una rumba gitana y canastera.
Por cantar, aquel tango de “el día que me quieras”. Por cantar, “loco por incordiar” a los horteras.
Por bailar, bajo la lluvia, sobre las aceras. Por cantar, el rap del daño que hacen las banderas.
Por cantar, ballenatos que amansen a las fieras. Por cantar, hasta que salga el sol por Antequera.
Por cantar, con mi primo Rosendo a su manera. De vivir, siempre con gente, siempre solateras.
Por cantar, el rock and roll de las gasolineras. Por cantar, un merengue pegado a una palmera.
Por cantar, camino de la Habana una habanera. Por cantar, un mambo con smoking y chistera.
Por tocar, esa guitarra carabanchelera. Por cantar, hoy en Pekín mañana en Talavera.
Por cantar, el “bugui-bugui” de las carreteras. Por cantar, allá en el rancho grande una ranchera.
Por cantar, como si el almanaque no existiera. Por seguir, dando el cante hasta el día que me muera.
Por cantar, un calipso contra la “ley Corcuera”. Por cantar, si pones otra ronda, tabernera.
Por cantar, en la calle, en el curro, en la bañera. Por cantar, menos un bakalao lo que quieras…
¡A ver si algún día esta canción se pasa de moda! Mientras tanto, nos conformaremos con que el mundo no consiga cambiarnos. Un saludo, Montse

(…) Conscientes de que NaDa PeRmAnEcE, decidimos grabar un vídeo en el que cada uno de nosotros y nosotras hablara de lo que había aprendido de aquellas conversaciones. La idea la tuvo paco.PRoFeBLoG, quien argumentó que viviendo como vivimos en el mundo de la Comunicación Audiovisual, si lo que queríamos era llegar a cuantas más personas mejor no teníamos más remedio que utilizar el lenguaje propio de nuestro tiempo. Juanmimen apoyó dicha propuesta y añadió que la Discentia de hoy adolecía precisamente de falta de análisis y puesta en común de experiencias. Y, para sacar lo mejor de lo nuevo y lo antiguo, Ricardo hizo una propuesta inmejorable, a saber: unir el mundo de la imagen de hoy con Recursos de Griego Antiguo. HELLENIKÁ.
Este meme es parte del lanzamiento del III Encuentro Edublogs que se celebrará en Santiago a partir de mañana jueves 3 de julio y hasta el próximo sábado 5 de julio, me llegó desde la web de Ramón Castro y desde Educar en la Acción. Puedes obtener más información aquí.
Un saludo, Montse

Gracias a Pedro Vilarrubia por inmortalizar el momento en que Ramón tuvo la oportunidad de compartir con los asistentes al I Congreso Nacional Internet en el Aula las bonanzas que aporta SIESTTA al desarrollo del proceso de enseñanza-aprendizaje.
¡Parodójica la vida!, ¿verdad Ramón? Mientras a nivel nacional reconocen la valía de tu proyecto a nivel local siguen venerando proyectos que en lugar de dirigirse hacia el futuro están estancados en un pasado obsoleto y superado.
En fin, como muchas veces he dicho cada uno demuestra lo que es en cada uno de sus actos y sus omisiones (silencios). ¡Enhorabuena Ramón por proporcionarnos una herramienta que facilita y mejora tanto nuestro trabajo!
Un saludo, Montse

Hace unos días, Juanjo me pasaba este meme sobre la felicidad. Dicho meme consiste en nombrar seis cosas sin importancia que te hagan feliz. Y, no es por ser tiquismiquis, pero si algo te hace feliz no puede no ser importante. Habiendo hecho hincapié en dicha aclaración, intentaré seguir las reglas del meme que son:
Pues allá voy, seis cosas sin importancia que me hacen feliz son:
Ya sólo me queda decir que para continuar este meme he elegido a Ramón, Andriu, Nata, Enrique Lomas, Cris y Alba. Voy a dejarles un comentario en sus blogs para que se den por aludid@s.
Un saludo, Montse

Acabo de llegar de Santander y traigo las pilas muy cargadas gracias al extraordinario curso que he tenido la suerte de realizar en la UIMP. El curso se titulaba Filosofía y formación ciudadana y ha sido EXCELENTE. Excelente por la temática: Filosofía del Derecho, Ética y Política; excelente por los ponentes y la ponente: Elías Díaz, Fernando Savater, Aurelio Arteta, Amelia Valcárcel, Manuel Atienza, etc; excelente por el enclave: el palacio de la Magdalena; y, finalmente, excelente porque me ha permitido comprobar que no estoy tan desacertada en mis pensamientos como algunos/as me quieren hacer ver día a día, que muchas de las cosas que hago en mis clases son las que nos recomiendan hacer personas de reconocida valía en el ámbito de la Filosofía y la Educación y que el mundo es algo más que el reducido círculo que me ahoga cotidianamente.

Desde aquí quiero felicitar a las personas que han organizado este curso porque ha sido un curso de una calidad extraordinaria. Además, quiero agradecer a organizadores, ponentes y asistentes que hayan vuelto a despertarme las ganas de profundizar en temas filosóficos y el deseo a veces aparcado de plantearme en serio realizar de una vez mi tesis doctoral. Gracias a todas/os por haberme permitido disfrutar tanto.
Y aprovechando que hoy se juega una importante final y que estoy emocionada con la Filosofía, aquí os dejo la otra final de cuya existencia he tenido noticia porque Ricardo la ha encontrado en el blog La túnica de Neso y se la ha recomendado a Juanjo.
Un saludo, Montse
Como recordaréis, nos habíamos quedado en que, por fin, el 3 de abril informaron oficialmente de que no había ningún candidato para ser elegido director/a del centro. Y que nosotros, el 7 de abril, pusimos en conocimiento de la delegada provincial, verbalmente -aprovechando la reunión que teníamos con ella- y a través de un escrito con registro de entrada, que nos ofrecíamos voluntariamente con ilusión y ganas de trabajar para asumir la responsabilidad que entraña ser equipo directivo de un centro, tratando con ello de evitar que asumiera dicha responsabilidad alguien que realmente no quisiera hacerlo. Pues bien, nuestro ofrecimiento quedó ahí y, como también sabéis, la delegada provincial nos dijo que lo que habíamos hecho nos honraba.
En cualquier caso, nos honrase o no, nosotros nos sentíamos satisfechos porque sabíamos que habíamos hecho lo que teníamos que hacer. En su momento no pudimos presentar candidatura porque ninguno reunía los requisitos de la convocatoria, pero dado lo extraordinario de la situación, decidimos dar un paso al frente y ofrecernos con ganas de trabajar e ilusión para conseguir que nuestro instituto funcionara mucho mejor de lo que funciona. A partir de ese momento, no nos quedaba más que esperar a ver qué hacían los que tienen la responsabilidad de tomar decisiones.
Desde el 7 de abril que hablamos con la Delegada Provincial hasta el viernes 9 de mayo nadie dijo nada, al menos que nosotros sepamos. Pero el viernes 9 de mayo, estando yo de guardia con un grupo de 1º de ESO, subió uno de los actuales jefes de estudio y me dijo que el inspector quería hablar conmigo. Bajé al despacho del director y allí me estaba esperando el inspector, con quien mantuve una conversación de media hora más o menos. Me dijo que quería hablar de la elección del nuevo equipo directivo y que ya sabía que habíamos estado hablando con la delegada y que yo me había ofrecido voluntariamente para asumir el cargo.
Nada más empezar la conversación, el inspector me dijo que él quería que la directora fuera una profesora concreta del centro (me dijo su nombre pero como todavía nadie lo ha comunicado oficialmente no lo pongo, aunque todo el mundo sabe quién es), me propuso que yo hablara con ella y que si nos poníamos de acuerdo pues formáramos el futuro equipo directivo. Sinceramente, no entendí que dijera lo que me dijo y le pregunté que si es que ella también se había ofrecido voluntariamente y por eso me pedía que habláramos las dos. Me dijo que no, que sólo me había ofrecido yo pero que él quería que fuese ella, aunque no me dio ninguna razón que me hiciera entender la situación. Entonces yo le dije que yo me había ofrecido porque parecía que era un gran problema que no hubiera ninguna candidatura y porque bajo ninguna circunstancia quería que por falta de candidatos siguiera el mismo equipo directivo y encima hubiera que agradecérselo, que ya estaba harta de que algunos parecieran víctimas. Pero que si él tenía ya a la persona que iba a asumir la dirección del centro pues que la nombrara y en paz.
El inspector insistió en que había pensado en esa profesora como directora pero que estaría bien que yo hablara con ella. Yo le dije que yo no quería un cargo a cualquier precio y que había condiciones que para mí eran irrenunciables. Además, le insistí en que yo había hecho mi ofrecimiento pero que si él ya tenía a la persona que iba a asumir el cargo de directora pues que la nombrase y en paz. Pero él insistió en seguir hablando conmigo y me preguntó que qué me parecía trabajar con esa persona, le dije que podría entenderme con ella pero no a cualquier precio. Le manifesté que entre mis condiciones estaban que en el nuevo equipo directivo no hubiera ninguno de los profesores que forman el actual equipo directivo, que tampoco estaba dispuesta a formar equipo con otro compañero que ya había sido director en otro centro y, por último, que en ese supuesto equipo directivo que formáramos tenía que haber alguna de las personas con las que yo contaba cuando hice mi ofrecimiento. Dejé claro que si estas condiciones se cumplían sí que podía entenderme con la profesora que él me decía pero volví a insistir en que si él ya tenía claro que quería que la directora fuese ella pues que fuera ella. Él insistía en que habláramos las dos y yo que estoy convencida de que no se pierde nada por hablar le dije que de acuerdo, que hablaría con ella. Finalmente, el inspector me preguntó que si yo hablaba con ella o ella hablaba conmigo, le dije que me daba igual pero que para quedar en algo que quedábamos en que ella hablaba conmigo. En eso quedamos, nos despedimos y como quedaban 10 minutos volví con el grupo de 1º de ESO con el que estaba haciendo la guardia.
Como ya he dicho, esta conversación tuvo lugar el viernes 9 de mayo, hubo varias cosas que no me gustaron de esa conversación. Primero que no entendí por qué ella, de hecho le pregunté que si ella no se había ofrecido por qué le gustaba más ella que yo y me dijo: no, no es eso Montse. Entonces le dije, por qué le gustaba menos yo que ella y nuevamente no contestó. Tampoco me gustó nada que el inspector me pidiera discreción. ¿Acaso teníamos algo que ocultar?, ¿acaso estábamos haciendo algo que no era correcto? Yo tenía claro que no tenía nada que callar pero como en el fondo soy obediente no dije nada. Bueno, a las personas que estaban dispuestas a trabajar conmigo sí les conté la reunión, me parecía que era mi deber hacerlo y, al resto de compañeros/as pues no tenía nada que contar como en otros muchos casos en los que ni les he contado ni me han preguntado nunca nada.
Pasaron los días y, sorprendentemente, nadie decía nada. La profesora elegida no hablaba conmigo a pesar de que con el inspector lo acordado fue que ella hablaría conmigo. Dejé pasar un fin de semana, un lunes, un martes y un miércoles. Y el jueves 15 de mayo me dirigí a ella y le dije que si podíamos hablar. Ella empezó diciéndome que no sabía si tenía algo que hablar conmigo. Sinceramente, ese comienzo no me gustó en absoluto; aún así yo le expliqué que me había dirigido a ella porque el viernes el inspector había estado hablando conmigo y me había dicho que habláramos las dos para formar un equipo. Ella me dijo que sí, que algo sabía pero que realmente a ella todavía no le había dicho seguro que iba a ser la directora, que algo le había dicho pero que no era seguro. Yo le dije que a mí el inspector me había dicho que él quería que ella fuera la directora y que me había pedido que hablara con ella para formar equipo. Como seguía sin hablar, le dije mis condiciones y tras muchos titubeos y poca claridad, acabó diciéndome que ella no tenía ningún interés en ser directora pero que si había que asumir la responsabilidad se asumía y que hasta que el inspector no le dijera nada seguro no podía decirme nada, que ya hablaría conmigo en ese momento pero que, de todas formas, como a quien se nombra es al director o directora pues él o ella formaría su equipo. Sinceramente, me pareció que no era lo mismo lo que me había dicho el inspector y lo que me estaba diciendo ella. No obstante, siempre dejo que pase el tiempo y las personas puedan explicarse y seguí esperando. Aunque a estas alturas de la película me empezaba a molestar tanta petición de discreción, tan poca transparencia y tanto misterio. Y me preguntaba qué pretendían.
Los días pasaban y nadie decía nada. Un día, un compañero al que yo le había contado que nosotros nos habíamos ofrecido, me dijo que ya se sabía quién iba a ser la directora y que lo sabía porque el inspector se había reunido con ella y él estaba de guardia con otra compañera que tuvo que cubrir su clase. Pero seguía el misterio, todo permanecía oculto, nada salía a la luz. Llegamos así al claustro del martes 20 de mayo, en él otro compañero pregunta al director actual si se sabe algo sobre la elección del nuevo director o directora. Le dice que no se sabe nada, que sabe que se está hablando con algunos profesores pero no se sabe nada más. El compañero sigue preguntando que por qué no ha venido el inspector a hablar con el claustro y que le parece que eso era tener muy poca sensibilidad con los profesores y profesoras del claustro. El director dice que él no sabe nada y que si quiere eleva su queja. Pero nadie aclara nada, sigue el misterio.
El 26 de mayo, otro compañero me dice que ya se sabe cuál es el futuro equipo directivo y me dice que si yo sabía si era verdad. Yo le dije lo que yo sabía, porque me habían pedido discreción pero no que mintiera. Es más, si ese compañero sabía todo era porque alguien lo había contado y desde luego no había sido yo, de hecho él me dio información que yo no tenía. Lo que él no sabía era que yo me había ofrecido pero de lo demás sabía muchísimo más que yo. Yo lo único que sabía es que la elegida había quedado en hablar conmigo y que no había hablado, nada más. Parece que llegó un momento en el que ya interesó soltar la noticia y que el rumor corriera. Y una vez más, en lugar de informar oficialmente de los asuntos importantes se hablaba en corrillos, ¡qué profesionalidad!
Así estaban las cosas, cuando el martes 3 de junio, si no recuerdo mal, vienen al centro la delegada provincial y el inspector y se reúnen con la supuestamente elegida, y parte de su supuesto equipo. Y siguen sin decir nada. Sinceramente, no me parece una forma educativa de actuar. Tengo clarísimo que es la delegada provincial quien nombra al nuevo director o directora, y entiendo que pueda considerar que sean otras personas las idóneas para hacerse cargo de la dirección del centro, pero me sorprende esta forma ocultista de solucionar lo que en principio parecía un problema, a saber: la falta de candidatos/as para asumir la dirección del centro. Y me pregunto, ¿por qué se tiene que tratar este tema de forma soterrada y como queriendo ocultar algo?, ¿cómo vamos a educar al alumnado en la democracia y en la importancia de la asunción de responsabilidades si desde la propia institución educativa transmitimos que hay que esconder e ir por detrás a la hora de organizar el equipo directivo de un centro educativo?
Por otra parte, creo que tanto el inspector como la delegada deberían haber hablado conmigo aunque fuera sólo para decirme: Montse, hemos pensado esto o lo otro y, aunque tu ofrecimiento te honra -eso me dijo la delegada el primer día-, no vamos a contar contigo para formar el nuevo equipo directivo. A mi juicio, esta pequeña conversación también les habría honrado a ellos. ¿Vosotros/as qué pensáis?
En fin, al final parece que eso de que nadie quería ser equipo directivo no era tan cierto, parece que había gente con ganas pero no se atrevía a decirlo. Lo que no consigo entender es dos cosas:
¿Por qué están tan enfadados lo que reunían los requisitos y no se presentaron porque no quisieron?, ¿acaso es que querían ser directores pero querían aparentar no querer?
¿Por qué los elegidos también quieren dar a entender que no querían si estaban deseando?
El pescado está vendido y es verdad que cada cual lo vende y lo compra como quiere pero si has dado una palabra no está de más cumplirla. Si habías dicho que ibas a hablar conmigo, no está de más hablar conmigo aunque sea para decirme que no cuentas conmigo para formar equipo. En fin, ¿se referirán a estos trapicheos cuando dicen que hay que tener formas no sé cómo? ¡Ah, no, qué tonta yo! Creo que se refieren a que cuando ya tenía hecho su equipo vino a hablar conmigo para pasarme la mano por el lomo y decirme que contaba conmigo, con mis proyectos, con todo lo que sé, ya que el año que viene iba a ser la directora del centro. Que ojalá que nunca se hubieran fijado en ella pero que ya que se lo habían ofrecido pues que iba a asumirlo. ¿Acaso esta abnegada compañera no sabe que si no quieres algo lo que hay que hacer es decir que NO? Espero que lo aprenda pronto porque la asertividad es una habilidad social imprescindible en un cargo como el de director/a.
En fin, a pesar de todo, nosotros estamos contentos porque nuestro objetivo no es tener un cargo sino que el instituto fucione. Que de nuestro esfuerzo y tesón hayan sacado provecho otros/as que saben nadar y guardar la ropa, da igual, lo importante es que va a haber un cambio y que el equipo directivo que tantas trabas nos ha puesto, que tanto nos ha hecho sufrir y que tantas iniciativas nuestras ha ignorado no va a estar el año que viene. Como dice Serrat, ya sabemos que corren buenos tiempos para la bandada de los que se amoldan a todo con tal de que no les falte de nada. Tiempos fabulosos para sacar tajada de desastres consentidos y catástrofes provocadas.Y también es importante que los hechos han puesto de manifiesto que las/os que dan lecciones de urbanidad tienen que apuntarse a sus propias clases.
Para terminar, decir que deseo que el año que viene y los siguientes mi instituto funcione bien, el instituto en el que fui alumna y ahora soy profesora, el instituto de mi pueblo, el instituto al que irán mis sobrinos. Haré todo lo que esté en mi mano para que así sea porque ahora, mañana y ayer, siempre me ha importado lo mismo: el bien de los alumnos y alumnas. Y para conseguir ese bien nunca he guardado silencio ante cosas manifiestamente injustas, antipedagógicas y abusivas.
Me voy a hacer la maleta que mañana me voy a Santander a hacer un curso de formación del profesorado de la UIMP que se titula “Filosofía y formación ciudadana”. Me voy con mi hermana Elena que va a hacer también un curso muy interesante sobre biotecnología. Así que estaré unos días sin actualizar el blog. Cuando vuelva tengo pendientes dos CIOs: el IX sobre los paradigmas educativos y el X sobre ¿Cómo ser mejor profesor? y dos memes: uno sobre felicidad que me pasó Juanjo y otro sobre el III encuentro de Edublog que me acaba de pasar Ramón. Y el 8 de julio las dos tías y los dos sobrinos mayores (Áureo y Montsita) nos vamos a Praga, billetes que compré y pagué sin posibilidad de devolución en pleno desarrollo de este oculto y extraño proceso de elección del nuevo equipo directivo. Yo no soy tonta, y sé que hay ciertas cosas que no convienen, no tenía miedo de perder los billetes de avión porque sabía que es mejor patrocinar a alguien quizás más manejable.
Un saludo, Montse.

Desde aquí quiero dar la enhorabuena a todos mis alumnos y alumnas de 2º de bachillerato que se han presentado a la PAAU (Selectividad) porque tod@s han superado la prueba. Aprovecho también para mostrar mi alegría por las buenas notas que han sacado en la materia de Filosofía. ¿Os dais cuenta? El gran esfuerzo que habéis hecho durante todo este curso se ha visto recompensado. Ya os lo decía yo en la primera evaluación y vosotras/os no os lo creíais; normal, por otra parte, ¡porque vaya notas que os puse, eh! Pero lo que cuenta es el final y no ha estado nada mal. Muchas felicidades a todas/os, ya sois universitarias/os. Me voy a dar una vuelta por el pueblo para felicitaros en persona.
Un abrazo, Montse
PD: Felicidades también para todos/as los/as que se han examinado de Economía porque las notas son excelentes, ¡vaya profe tenéis! (casi tan bueno como la de Filosofía, jajaja)

En mi centro, que es un centro en el que se habla mucho en corrillos y poco en los foros donde debe hablarse, corría el rumor desde finales del primer trimestre de que el equipo directivo actual no iba a presentarse a la reelección. Pero era sólo eso, un simple rumor, nadie informaba oficialmente de ello donde hay que hacerlo, a saber: CCP, Claustro y/o Consejo Escolar. El rumor pululaba a sus anchas sin poder confirmar oficialmente si era cierto o no.
He de confesar que a mí la noticia me parecía maravillosa. Pensar que el curso que viene los que, a mi juicio, habían permitido -cuando no propiciado- tantas situaciones abusivas y antipedagógicas no iban a formar parte del equipo directivo de mi instituto me llenaba de alegría. No obstante, no acababa de creérmelo, me parecía imposible que los que parecían creerse dueños del instituto y únicos herederos legítimos de los cargos directivos volvieran a ser peones rasos.
Por si acaso se confirmaba la noticia, cuando todavía estaba abierto el plazo de presentación de candidaturas, animé a algunos de mis compañeros a que presentaran su candidatura para ser elegidos directores del centro (yo no podía presentarme porque no cumplía uno de los requisitos de la convocatoria). Les dije que se rumoreaba que no había candidatos/as y que ellos que reunían los requisitos exigidos tenían la oportunidad de darle un rumbo nuevo al centro. Tenía claro que había que hacer todo lo posible para que el equipo directivo actual no repitiera mandato. En mi opinión, cualquier otro equipo podría hacerlo igual pero peor nunca. Sin embargo, nadie me hizo caso. Pudieron presentarse pero no quisieron.
Por fin, el pasado jueves 3 de abril en la reunión de la CCP, el Director del instituto informó de forma oficial de que no había habido ningún candidato/a para ser elegido/a director/a del centro para el próximo curso. Por lo visto, parecía un gran problema el hecho de que no hubiera ninguna persona dispuesta a asumir la responsabilidad que entraña ejercer la dirección del centro. Todos/as estaban preocupados/as por tal situación y nadie sabía cómo se iba a resolver tan grave problema. De hecho, el inspector dijo que iba a venir a reunirse con los jefes y jefas de los departamentos para hablar sobre el asunto y ver qué solución se podría tomar.

Como he dicho más arriba, en su momento, yo no presenté candidatura porque no cumplo uno de los requisitos exigidos en la convocatoria, a saber: “tener una antigüedad de al menos cinco años como funcionario de carrera en la función pública docente”. Pero como la situación era extraordinaria y aprovechando que previamente la Delegada Provincial de Educación nos había concedido una reunión con ella el lunes 7 de abril para hablar sobre los problemas que estábamos teniendo en el centro, le comunicamos por escrito lo siguiente:
Que dado que ninguno de los profesores y profesoras que reunían los requisitos para presentarse como candidatos/as a director/a había manifestado su intención de asumir la dirección del centro (de hecho no había ninguna candidatura) y antes de que tuviera que asumir dicha función alguna persona que no tuviera interés en hacerlo, quería informarle de que yo me ofrecía voluntariamente, con ilusión y ganas de trabajar para asumir dicha responsabilidad.
Que además cuento con profesores y profesoras del centro que están dispuestos/as a formar equipo conmigo.
La delegada nos dijo que nuestra actitud nos honraba porque había mucha gente que se quejaba mucho pero que luego no estaba dispuesta a asumir la responsabilidad; en cambio, nosotros habíamos dado un paso al frente no sólo para quejarnos de lo que nos parecía inaceptable sino también para asumir la responsabilidad de llevar el centro cambiando el rumbo del mismo.
Nuestra actitud nos honraba -nos dijeron-, luego os contaré cómo han respondido ante ella y vosotras/os juzgaréis si también les honra. De momento, sólo os diré que creo que nuestro ofrecimiento descabaló los planes de algunos/as. Y todo lo que parecía estar atado y bien atado (no nos presentamos, nombran de oficio a quien cumple los requisitos y a nosotros nos interesa y seguimos todos tan contentos) hubo que desatarlo rápidamente. De pronto lo que parecía un gran problema, la falta de un candidato o candidata, desapareció. Ya no se habló más de ello. El inspector, que iba a venir a hablar con los jefes y las jefas de departamento ya no vino. ¿Qué había pasado para que todo se paralizara?, ¿pero no era un problema que no hubiese ninguna persona voluntaria para asumir la responsabilidad? ¿o quizá el problema había empezado con nuestro ofrecimiento porque ya no sería lógico nombrar a alguien que sí cumplía los requisitos pero que no presentó su candidatura en tiempo y forma?
No sé, os seguiré contando para que vosotras/os decidáis. Un saludo, Montse
Hola, habitantes de la blogosfera, aquí me tenéis de nuevo abriendo mi alma, aún a riesgo de hacerme vulnerable. Como ya os habréis dado cuenta, la música me hace decir cosas que pienso y siento; es verdad que me valgo del talento de otros/as para decir mis cosas, lo que no significa que esas cosas no sean también absolutamente mías. Si algo valoro es la capacidad de pensar por una/o misma/o.
Os preguntaréis si mis ideales son llevados a la práctica. Confieso que lo intento, pero no soy perfecta. ¡Ya me gustaría a mí! No obstante, me siento satisfecha con mi forma de pensar y de actuar, aunque todo es mejorable, afortunadamente. Además, en esta -mi/nuestra- casa virtual os suelo mostrar mi parte positiva. Dicen los/as expertos/as que no es bueno para la estabilidad emocional insistir una/o misma/o en sus propios defectos (que los hay, por supuesto), pero para eso ya están las/os otras/os.
Vivimos en un mundo en el que no cuesta nada decirle a alguien qué hace mal, qué fallos tiene, dónde están sus puntos débiles. Por el contrario, cuesta demasiado decirle lo bien que hace algo, lo mucho que lo admiramos, lo mucho que trabaja, lo a gusto que nos sentimos con él/ella… Así que, permitirme que me quiera y sea generosa conmigo misma.
Cuando era más joven, sí que me importaba lo que otras y otros pudieran pensar de mí. Pero conforme ha ido pasando el tiempo he aprendido que únicamente debe importarme lo piensen de mí las personas que realmente valoro. Y menos mal que he aprendido a ignorar los juicios que otros/as que no son nadie en mi vida puedan hacer sobre mí, porque últimamente he tenido que experimentar en propias carnes que alguien que va de tolerante se permita el lujo de hacer juicios acerca de lo que le gusta o no le gusta de mí. ¡Alucinante!, ellos/as que son los/as tolerantes se permiten el lujo de juzgarme, de ponerme etiquetas; mientras que yo, que soy la supuestamente no tolerante, no me he tomado tal licencia y conste que podría decirles unas cuentas cosas porque tengo clarísimo el juicio que ellos/as me merecen. En fin, una/o demuestra lo que es no en lo que dice sino en lo que hace, de modo que los tolerantes que van por ahí haciendo jucios de valor que nadie les ha pedido demuestran lo que son.
Me hace gracia que me digan que tengo razón en muchas cosas de las que he dicho y digo pero que no les gustan mis formas. ¿A qué llaman formas?: ¿a ser cínicas/os, hipócritras, falsas/os?, ¿a dar puñaladas traperas?, ¿a decir una cosa en un foro y en otro su contraria si eso es lo más conveniente?, ¿a agachar la cabeza y firmar unos informes a sabiendas de que eso no debe ser así y otras compañeras están siendo perjudicadas por ello?, ¿a guardar silencio cómplice ante ciertas injusticias e ilegalidades claramente cometidas? Como dice Serrat: Corren buenos tiempos para la bandada de los que se amoldan a todo con tal de que no les falte de nada. Tiempos fabulosos para sacar tajada de desastres consentidos y catástrofes provocadas. ¿Eso son buenas formas?, ¿esas son las actitudes que me ponen como ejemplo?
Pues, sinceramente, no me interesan. A mí me gustan más mis formas que las suyas y para mí lo importante es poder mirarme al espejo sin avergonzarme, es ser honesta conmigo misma y es ser fiel a mi propia conciencia. A mí no me importa parecer sino ser, yo sí quiero cambiar el mundo y actuar por convicciones y no por conveniencias. Ellas/os que, como dice Silvio Rodríguez, para darme un rinconcito en sus altares, me vienen a convidar a arrepentirme, me vienen a convidar a que no pierda, mi vienen a convidar a indefinirme, me vienen a convidar a tanta mierda, que se queden con sus buenas formas porque yo me muero como viví. Será que la necedad parió conmigo, la necedad de lo que hoy resulta necio: la necedad de vivir sin tener precio.
Estoy convencida de que para conseguir algo hay que quererlo y sobre todo no tener miedo a conseguirlo, atreverse a soñar, vivir a pecho descubierto y saber que no hay vida auténtica sin riesgo. Hay quienes prefieren quedarse con sucedáneos, a cambio de no arriegar. Yo, por mi parte, quiero sacarle el jugo a la vida, vivir a tope, atreviéndome a vivir conforme a lo que pienso, aunque ello implique más de un batacazo. Soy una persona que espero mucho de la vida, de las gentes, de las cosas; que no me conformo con lo que no me gusta y que lucho por conseguir aquello que me parece digno de ser conseguido. Detesto la cobardía, lo “políticamente correcto”, el oportunismo, los típicos y los tópicos. Es verdad que eso me hace vivir algunas decepciones pero también me hace vivir momentos auténticos, excepcionales, felices y los vivo a fondo, a pleno pulmón, sin miedo. Por eso me encanta la excelente canción del genial Serrat que da título a este post, a saber:
Cuya letra dice:
Cultive buenas maneras para sus malos ejemplos
si no quiere que sus pares le señalen con el dedo.
Cubra sus bajos instintos con una piel de cordero
que el hábito no hace al monje pero da el pego.
Muéstrese en público cordial, atento, considerado,
cortés, cumplido, educado, solícito y servicial.
Y cuando la cague, haga el favor de engalanar la boñiga
que, admirado, el mundo diga: ¡qué lindo caga el señor!”
Hágame caso y tome ya lecciones de urbanidad.
Tenga a mano una sonrisa cuando atice el varapalo.
Reparta malas noticias envueltas para regalo.
Dígale al mundo con flores que va a arrasar el planeta.
Firme sentencias de muerte pero con buena letra.
Dispare en nombre de Dios y mienta convincentemente.
Haga temblar a la gente pero sin alzar la voz.
Que a simple vista no se ve el charol de sus entrañas.
Las apariencias engañan en beneficio de usted.
Hágame caso y tome ya lecciones de urbanidad.
Cultive buenas maneras donde esconder sus pecados.
Vista su mona de seda y compruebe el resultado.
Que usted será lo que sea -escoria de los mortales-
un perfecto desalmado, pero con buenos modales.
Insulte con educación, robe delicadamente,
asesine limpiamente y time con distinción.
Calumnie pero sin faltar, traicione con elegancia,
perfume su repugnancia con exquisita urbanidad
Pues nada quien quiera entender que entienda y quien no entienda que no se preocupe, dentro de poco contaré algo que permitirá entender mejor los últimos post de este blog. Mientras tanto, gracias por estar ahí. Un saludo, Montse.